La maestra integradora cumple un rol fundamental dentro del sistema de educación inclusiva, acompañando a niños y niñas que presentan necesidades educativas especiales para garantizar su derecho a la educación en igualdad de condiciones. En el marco de la integración escolar, la labor de la maestra integradora se articula con la escuela, la familia, los profesionales de la salud y el sistema educativo en general, con el objetivo de promover la inclusión, la participación y el aprendizaje significativo.
En este artículo abordamos qué es una maestra integradora, qué funciones cumple, qué marco legal regula su trabajo y, especialmente, las diferencias entre MAI, APND y AE, figuras que suelen generar confusión pero que tienen funciones bien diferenciadas según la jurisdicción.
Las maestras integradoras son profesionales del ámbito educativo, generalmente con formación en acompañamiento terapéutico, educación especial, psicología, psicopedagogía o carreras afines, que brindan apoyo escolar a niños con discapacidad o con necesidades educativas especiales dentro de la escuela común.
Su labor no se limita a la presencia en el aula, sino que implica un trabajo integral, planificado y coordinado, orientado a adaptar los contenidos, favorecer la comprensión, anticipar dificultades, proponer recursos y garantizar que el niño pueda participar activamente del proceso educativo. Por fuera del aula, una maestra integradora debe supervisar sus intervenciones, redactar informes, comunicarse con la familia y la escuela, y confeccionar material para facilitar las adecuaciones de contenido o de acceso que su alumno o alumna acompañado/a requiera.
Es así que la maestra integradora trabaja para que la inclusión no sea solo una declaración de principios, sino una práctica cotidiana que respete la autonomía, la dignidad, los tiempos y las particularidades de cada niño.
El rol de la maestra integradora es clave para garantizar que los alumnos y alumnas tengan trayectorias educativas ostenidas. Su función principal es actuar como puente entre el alumno, la escuela y los contenidos académicos, promoviendo la integración escolar desde una perspectiva de derechos.
Entre sus funciones más importantes se encuentran:
Esta labor requiere una mirada profesional, sensible y flexible, capaz de responder a los desafíos que presenta la diversidad en el aula.
Una maestra integradora puede ser de gran ayuda cuando existen barreras para el aprendizaje o la participación en el colegio común. En algunos casos, el acompañamiento se indica para un niño que necesita apoyo sostenido durante toda la jornada escolar. En otros, se indica para un niño que requiere adaptaciones puntuales, y el seguimiento se centra en acuerdos con el colegio. Es fundamental realizar una evaluación para entender qué necesita ese niño o niña en particular, y qué apoyos son realmente necesarios.
Suele solicitarse maestra integradora en niños con situaciones diversas, incluyendo:
En ese sentido, la necesidad de contar con maestra integradora no depende del diagnóstico. Es importante evaluar el nivel de autonomía, las demandas del aula, la modalidad del colegio, el nivel educativo, las dificultades, las fortalezas y las estrategias que ya están funcionando para cada alumno o alumna. Esa información, sumada a la que pueden brindar informantes como terapeutas, docentes y equipo tratante, resulta invaluable para la formulación de un plan de trabajo adecuado y eficaz.
La labor de las maestras integradoras se encuentra respaldada por la ley y por distintos marcos normativos que promueven la educación inclusiva como un derecho.
En Argentina, la Ley Nacional de Educación, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y el sistema de prestaciones básicas contemplan el módulo de apoyo a la integración escolar como una prestación que debe ser garantizada por el Estado, las obras sociales y los sistemas de salud.
Contar con el CUD habilita a las personas con discapacidad a acceder a una cobertura integral de las prestaciones vinculadas a la educación y la salud. Entre ellas, se incluyen los servicios de maestra integradora, acompañante terapéutico y otras figuras de apoyo.
El CUD no define automáticamente qué tipo de acompañamiento necesita un niño, sino que habilita el acceso al sistema de prestaciones, siendo el equipo interdisciplinario quien evalúa cuáles son los apoyos más adecuados según las necesidades y requerimientos.
Uno de los aspectos más importantes a la hora de pensar la integración escolar es comprender las diferencias entre las distintas figuras de apoyo, ya que sus funciones no son las mismas y varían según la jurisdicción. A continuación, se realiza un buen resumen de las principales figuras de apoyo que trabajan en escuelas:
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la figura equivalente a la maestra integradora es la APND.
La APND:
Es una figura con un rol pedagógico claro, que combina acompañamiento, adaptación y trabajo articulado con docentes y profesionales.
En la Provincia de Buenos Aires, la MAI es la figura que adecua contenidos y propuestas pedagógicas, pero sin acompañar de manera permanente al niño en el aula.
La MAI:
Su rol es fundamental para la adaptación de contenidos, pero no cumple una función de acompañamiento conductual. Esto suele ser trabajo de la AE.
El AE cumple una función diferente. Si bien muchas veces se lo confunde con la maestra de apoyo a la inclusión (MAI), su rol es distinto.
El AE:
Su labor se centra en el acompañamiento, la asistencia y el apoyo para favorecer la inclusión social y el acceso al aula, pero sin intervenir en los contenidos académicos.
Como equipo interdisciplinario y centro de integraciones escolares categorizado por la ANDIS, brindamos servicios de APND en CABA y AE en Provincia de Buenos Aires, trabajando siempre desde una mirada integral, profesional y respetuosa.
Nuestro objetivo es promover trayectorias educativas posibles, garantizando el derecho a la educación, la inclusión y la participación plena de niños y niñas con discapacidad, y motorizando la creación de planes de intervención acordes a cada contexto y necesidad, en comunicación constante con equipo tratante, familia y colegio.
Elegir la figura correcta es fundamental para que el proceso de inclusión sea efectivo. Esto es así porque, a pesar de que la prestación que se facture a la obra social sea la misma, no todos los niños necesitan el mismo tipo de apoyo, y no todos los apoyos cumplen la misma función.
En En-causar Psi sostenemos que la inclusión educativa no es un favor sino un derecho, que solo puede garantizarse desde un abordaje interdisciplinario, articulando el trabajo de maestras integradoras y figuras de apoyo para acompañar, de manera integral, cada trayectoria escolar.No, no es lo mismo. La maestra integradora es una figura que facilita la inclusión escolar de un niño, una niña o un adolescente en un colegio común. Profesionales y estudiantes de diferentes disciplinas pueden trabajar como maestras integradoras, y suele ser frecuente que dicho rol lo cubran acompañantes terapéuticos. Sin embargo, no todas las maestras integradoras tienen formación de acompañantes terapéuticos (hay maestras integradoras que son psicólogas, psicopedagogas, maestras especiales, terapistas ocupacionales, estudiantes, etc.), y no todos los acompañantes terapéuticos se desempeñan como maestras integradoras (existen ATs que trabajan en domicilio, en el ámbito hospitalario, en hogares de niños/as, etc.)
No. A pesar de que el rendimiento académico suele ser relevante, también lo es el trabajo sobre la participación en clase, la autonomía y los vínculos. Aunque la maestra integradora trabaja exclusivamente dentro del aula, muchas de sus intervenciones apuntan a acciones de prevención y promoción del bienestar. Esto resulta a favor de la inclusión del niño en la sociedad, y de la generalización de los avances y los apoyos más allá de la institución escolar.
No, no todos los niños con discapacidad necesitan maestra integradora. El pedido debe realizarlo el equipo tratante en aquellos casos en los que haya desafíos educativos y/o sociales importantes.
El requisito fundamental para solicitar una profesional de apoyo es que los alumnos o alumnas tengan certificado único de discapacidad (CUD). El CUD permite a las personas con discapacidad, según la Ley 22.431 y la Ley 24.901, acceder a la cobertura total de las prestaciones básicas de discapacidad, así como a transporte gratuito, asignaciones familiares, y exenciones fiscales. Además, es necesario obtener una orden médica, un resumen de historia clínica y otros documentos adicionales (informes, instructivos, actas firmadas, etc.).
Las maestras integradoras pueden ser estudiantes o profesionales de carreras afines al acompañamiento terapéutico, la psicología, la psicopedagogía o la educación especial.
No, En-causar Psi es un centro categorizado por la ANDIS y como tal cuenta con un equipo interdisciplinario que realiza la búsqueda, selección, seguimiento, coordinación y supervisión de las maestras integradoras. La creación de un clima ameno de trabajo posibilita el buen desempeño de la maestra integradora.
No, la maestra integradora no reemplaza a la psicopedagoga del alumno: una trabaja en el colegio, y la otra en consultorio. Si hay dificultades en el aprendizaje, suele ser importante que los alumnos tengan acceso a ambos apoyos.
Es Licenciada en Psicología por la Universidad de Buenos Aires. Actualmente cursa el posgrado de Especialización en Psicología Clínica y Terapia Cognitivo Conductual (UBA), y ha realizado formación complementaria en terapias contextuales, con participación en un grupo de estudio de Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), y cursos específicos en herramientas cognitivo conductuales y de intervención clínica contextual.
También se ha capacitado en exposición y prevención de respuesta (EPR) para el abordaje del TOC, y en fundamentos y actualizaciones de modelos cognitivo conductuales.
Se desempeña en docencia universitaria como ayudante de primera en la Cátedra Única de Psicofarmacología (Facultad de Psicología, UBA) y como coordinadora docente en las cátedras de Neuropsicología y Psicofarmacología de la Universidad de Belgrano. Ha participado como docente invitada en clases y talleres vinculados a psicofarmacología, psicopatología y conceptualización de casos, y participa de diversos proyectos
de investigación.
A su vez, trabaja actualmente como terapeuta en consultorio particular y realiza admisiones y gestión de redes sociales en En-causar Psi.